
Honduras suma experiencia internacional en competencia amistosa de tiro deportivo en Guatemala
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La preparación internacional continúa siendo una herramienta importante para el crecimiento de los atletas hondureños. Del 4 al 6 de septiembre de 2026, representantes nacionales participaron en la Competencia Amistosa (Tope) Guatemala-Honduras desarrollada en Zacapa, Guatemala, una experiencia que permitió sumar jornadas de competencia fuera del país y dar continuidad al trabajo impulsado por la Federación Nacional de Tiro de Honduras (FENATIRH).
Tegucigalpa, Honduras.— Competir, evaluar y volver a entrenar. Bajo esa dinámica, el tiro deportivo hondureño continúa generando espacios para que sus atletas acumulen experiencia y mantengan una preparación constante de cara a sus próximos desafíos.
Durante tres días, 4, 5 y 6 de septiembre, atletas de Honduras se trasladaron a Zacapa, Guatemala, para participar en una competencia amistosa junto a representantes guatemaltecos, convirtiendo el encuentro en una oportunidad para medirse fuera del entorno habitual de entrenamiento.
Este tipo de topes permite trasladar al escenario competitivo el trabajo realizado durante las sesiones de preparación. Más allá de tratarse de un encuentro amistoso, enfrentarse a atletas de otro país incorpora condiciones diferentes y brinda referencias que posteriormente pueden utilizarse para continuar ajustando el proceso deportivo.
Tres días para competir, aprender y evaluar

La experiencia desarrollada en Zacapa tuvo como principal valor la posibilidad de mantener activos a los atletas hondureños mediante competencia internacional. Cada jornada permitió poner a prueba aspectos trabajados previamente y sumar experiencia en un contexto diferente al nacional.
En una disciplina como el tiro deportivo, donde la concentración y la capacidad de ejecutar bajo presión tienen un peso importante, participar regularmente en competencias permite familiarizarse con las exigencias propias de cada jornada.
Los topes internacionales cumplen precisamente esa función. No necesariamente están planteados alrededor de un título o una medalla, sino como escenarios donde los atletas pueden evaluar su momento deportivo frente a rivales diferentes y obtener información útil para sus siguientes etapas de preparación.
Para los representantes hondureños, viajar a Guatemala significó también salir de la rutina de entrenamiento y encontrarse con condiciones competitivas que exigen adaptación. Esa experiencia acumulada adquiere mayor relevancia conforme aumentan los compromisos internacionales.
FENATIRH mantiene una preparación constante de sus atletas

Desde el Comité Olímpico Hondureño se felicita a la Federación Nacional de Tiro de Honduras (FENATIRH) por continuar promoviendo espacios de preparación para los atletas que representan al país.
El trabajo federativo no se limita a la participación en las grandes competencias. Para llegar a esos escenarios es necesario construir previamente una ruta que incluya entrenamientos, controles, competencias nacionales y oportunidades internacionales que permitan evaluar de manera permanente la evolución de cada atleta.
La participación en Zacapa forma parte de esa lógica. Generar encuentros con países vecinos permite aprovechar la cercanía regional para incrementar la experiencia competitiva y mantener activos los procesos deportivos durante diferentes momentos del calendario.
Esta continuidad resulta especialmente importante para una disciplina en la que la repetición técnica debe acompañarse de experiencias reales de competencia. Entrenar permite perfeccionar la ejecución; competir permite comprobar cómo responde el atleta cuando esa ejecución debe realizarse bajo presión.
Stephany Gallo, una referencia del trabajo competitivo

Dentro de los atletas que representan el proceso del tiro hondureño destaca Stephany Gallo, quien durante 2026 tuvo una importante participación internacional representando los cinco estrellas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Gallo finalizó en la cuarta posición a nivel regional, quedándose muy cerca de subir al podio en una de las competencias más importantes del calendario deportivo para Honduras. Su actuación mostró la capacidad de los representantes nacionales para disputar posiciones destacadas frente a atletas de la región.
Un cuarto lugar en este escenario también sirve como referencia para determinar cuánto se ha avanzado y cuáles son los aspectos que todavía pueden desarrollarse. La diferencia entre disputar una final, acercarse al podio y alcanzar una medalla puede encontrarse en detalles que solamente pueden identificarse mediante una preparación sostenida y competencia constante.
Por ello, experiencias como el tope Guatemala-Honduras adquieren una dimensión adicional. Permiten continuar construyendo kilómetros competitivos —en este caso, jornadas y ejecuciones bajo condiciones reales— para atletas que necesitan mantenerse en contacto permanente con la exigencia internacional.
De la experiencia regional al siguiente objetivo

El desempeño de Stephany Gallo en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 refleja también por qué es importante mantener la continuidad después de una competencia de alto nivel.
Un resultado destacado no debe convertirse en el cierre de un proceso. Por el contrario, puede funcionar como punto de partida para analizar lo realizado, identificar áreas de crecimiento y planificar la siguiente etapa.
La cuarta posición regional alcanzada por la hondureña demuestra que existe una base competitiva sobre la cual continuar trabajando. El reto para FENATIRH será seguir proporcionando a sus atletas las condiciones y oportunidades necesarias para reducir progresivamente las diferencias frente a sus rivales internacionales.
En ese camino, cada tope aporta. Una competencia amistosa puede no tener la dimensión mediática de unos Juegos Centroamericanos y del Caribe, pero su utilidad dentro de la preparación puede ser significativa cuando forma parte de una planificación con objetivos definidos.
Guatemala y Honduras convierten la cercanía en una oportunidad deportiva
La realización del encuentro en Zacapa muestra también el valor que puede tener la cooperación deportiva entre países de la región. La cercanía geográfica facilita la creación de espacios competitivos que permiten a los atletas medirse internacionalmente sin esperar exclusivamente las grandes citas del calendario.
Guatemala y Honduras encontraron durante estas jornadas un escenario para intercambiar experiencia y mantener en actividad a sus representantes. Este tipo de encuentros puede contribuir a elevar progresivamente el nivel competitivo de quienes participan al proporcionar rivales, escenarios y circunstancias distintas.
Para Honduras, aprovechar estos espacios significa ampliar las oportunidades disponibles para sus atletas. Mientras mayor sea la frecuencia con la que puedan competir y evaluar su preparación, mayores serán también las referencias disponibles para orientar el trabajo posterior.
La experiencia en Zacapa concluye, por lo tanto, con un valor que va más allá de cualquier resultado particular: los atletas regresan con nuevas jornadas internacionales acumuladas y con información que podrá ser incorporada a su preparación.
Preparar hoy para competir mejor mañana
El crecimiento deportivo requiere continuidad. Los resultados que posteriormente se observan en competencias regionales o internacionales son consecuencia de un proceso compuesto por numerosas jornadas que muchas veces ocurren lejos de los grandes escenarios.
El tope amistoso Guatemala-Honduras representa una de esas etapas. Durante tres días, los atletas nacionales tuvieron la posibilidad de competir, poner a prueba su preparación y continuar construyendo experiencia fuera del país.
Desde el Comité Olímpico Hondureño se reconoce la labor de FENATIRH por mantener activos estos procesos y buscar oportunidades que permitan a sus representantes continuar desarrollándose. Asimismo, se felicita a los atletas que asumieron el compromiso de representar a Honduras durante las jornadas realizadas en Zacapa.
El caso de Stephany Gallo, cuarta a nivel regional en los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026, demuestra el nivel al que pueden aspirar los atletas hondureños cuando existe preparación y continuidad. El siguiente desafío consiste en seguir trabajando para transformar esas posiciones cercanas al podio en nuevos resultados para el país.
Zacapa dejó tres días de competencia, pero su verdadero resultado se medirá en lo que los atletas sean capaces de construir a partir de esta experiencia. Para el tiro hondureño, cada encuentro internacional representa una nueva oportunidad de preparación rumbo a los desafíos que están por venir.














