
Cedric Guzmán y Ashley Castellanos intensifican en Perú su preparación rumbo a Dakar 2026
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Los taekwondoístas hondureños Cedric Guzmán y Ashley Castellanos continúan su proceso de preparación internacional en Lima, Perú, donde participan en un Campamento Panamericano en las instalaciones de VIDENA. Tras competir en la Presidents Cup 2026, ambos seleccionados nacionales mantienen una exigente base de entrenamiento junto a atletas de diferentes países, como parte de su planificación rumbo a los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026.
Lima, Perú.— El camino hacia unos Juegos Olímpicos de la Juventud se construye mucho antes de llegar al escenario de competencia. Para Cedric Guzmán y Ashley Castellanos, ese camino continúa actualmente en Perú, donde los dos jóvenes taekwondoístas hondureños suman entrenamientos, experiencia y roce internacional pensando en el gran objetivo de representar a Honduras en Dakar 2026.
Luego de su participación en la Presidents Cup 2026, celebrada también en Lima, los seleccionados nacionales de kyorugui permanecen en territorio peruano para formar parte de un Campamento Panamericano en VIDENA, prolongando así un periodo internacional diseñado para elevar progresivamente su preparación.
La concentración les permite entrenar junto a deportistas provenientes de Perú, Ecuador, Canadá, Corea, Estados Unidos, Argentina, Brasil y Puerto Rico, ofreciendo a los hondureños la posibilidad de enfrentarse diariamente a diferentes estilos y características de combate.
Para dos atletas juveniles que se preparan para afrontar uno de los mayores desafíos de sus carreras, esa diversidad representa una parte fundamental del aprendizaje. Cada sesión permite poner a prueba aspectos técnicos y tácticos, realizar ajustes y acostumbrarse a un nivel de exigencia que será necesario cuando llegue el momento de competir en Senegal.
De la Presidents Cup al Campamento Panamericano

La estadía de Guzmán y Castellanos en Lima ha permitido combinar dos componentes importantes de su preparación: competencia y entrenamiento internacional. Primero afrontaron la Presidents Cup y, posteriormente, trasladaron esa experiencia directamente al Campamento Panamericano.
La continuidad entre ambos espacios permite aprovechar lo ocurrido durante la competencia para regresar inmediatamente al entrenamiento. Los combates ofrecen referencias sobre el rendimiento bajo presión, mientras que el campamento brinda tiempo para trabajar sobre esos aspectos junto a rivales y compañeros de entrenamiento internacionales.
Para Cedric y Ashley, este periodo representa además una oportunidad de acumular experiencias fuera de Honduras. Adaptarse a otros entornos, compartir sesiones con atletas extranjeros y mantener una rutina de preparación lejos de casa son elementos que también forman parte del crecimiento de un deportista que aspira a competir en escenarios olímpicos.
El objetivo principal está claramente definido: utilizar cada etapa internacional como preparación para llegar en las mejores condiciones posibles a los Juegos Olímpicos de la Juventud Dakar 2026, que se celebrarán en Senegal.
Entrenar con diferentes países eleva la exigencia
Uno de los principales valores del Campamento Panamericano es la posibilidad de compartir área de entrenamiento con representantes de distintas escuelas de taekwondo. Atletas de América y Asia coinciden en VIDENA, creando un entorno donde los hondureños pueden encontrarse con características de combate diferentes a las que enfrentan habitualmente.
Durante esta base, Guzmán y Castellanos tienen contacto con deportistas de Perú, Ecuador, Canadá, Corea, Estados Unidos, Argentina, Brasil y Puerto Rico. Esa variedad obliga a observar, adaptarse y responder ante diferentes velocidades, distancias, ritmos y planteamientos de combate.
El roce internacional adquiere especial importancia durante las categorías juveniles. Más allá del resultado inmediato, enfrentarse continuamente a atletas de otros países permite ampliar la experiencia competitiva y comprender las exigencias que encontrarán posteriormente en eventos de mayor nivel.
Dakar reunirá a jóvenes talentos provenientes de diferentes partes del mundo. Por ello, sumar desde ahora sesiones frente a rivales internacionales permite que los representantes hondureños lleguen al evento con una preparación que vaya más allá del trabajo realizado exclusivamente dentro del país.
Dos jóvenes hondureños con un objetivo olímpico

Tanto Cedric Guzmán como Ashley Castellanos forman parte de la nueva generación del taekwondo hondureño que tendrá la oportunidad de competir en un escenario olímpico juvenil. Esa condición convierte cada etapa previa en parte de un proceso que debe administrarse cuidadosamente hasta llegar a Senegal.
Los Juegos Olímpicos de la Juventud no representan únicamente una competencia más dentro del calendario. Para los atletas significan enfrentarse a deportistas de su generación provenientes de distintas regiones del mundo y experimentar desde temprana edad un evento construido bajo el entorno y los valores del Movimiento Olímpico.
Llegar preparado para ese escenario requiere continuidad. El desarrollo técnico necesita complementarse con experiencia competitiva, capacidad de adaptación y exposición a rivales que planteen situaciones diferentes durante los combates.
La base que actualmente realizan en Lima responde precisamente a esa necesidad. En lugar de limitar su preparación a una serie de entrenamientos locales, los hondureños están incorporando experiencias internacionales que pueden convertirse en herramientas importantes cuando llegue el momento de competir en Dakar.
Ashley Castellanos llega motivada después del podio en Lima

Para Ashley Castellanos, esta etapa de preparación llega después de una destacada participación en la Presidents Cup 2026, donde la joven representante hondureña consiguió la medalla de bronce.
El resultado significó una oportunidad para comprobar su nivel en competencia antes de continuar inmediatamente con el Campamento Panamericano. Más que cerrar una etapa con el podio, la actuación se convierte ahora en una referencia dentro de un proceso cuyo principal objetivo permanece más adelante.
La preparación rumbo a Dakar exige utilizar cada resultado como información para continuar evolucionando. Los aspectos positivos pueden consolidarse durante las siguientes sesiones, mientras que las situaciones encontradas durante los combates permiten identificar elementos que todavía pueden mejorarse.
De esta manera, el bronce conseguido en Perú forma parte de una secuencia de preparación mucho más amplia para Castellanos, quien continúa sumando experiencia internacional antes de representar a Honduras en Senegal.
Cedric Guzmán continúa acumulando combates y experiencia

Cedric Guzmán también aprovechó su participación en la Presidents Cup para medirse internacionalmente antes de incorporarse a esta nueva etapa de entrenamiento. Durante la competencia en Lima consiguió avanzar después de imponerse 2-0 ante un representante de Perú, sumando combates importantes dentro de su preparación.
Para un atleta juvenil, cada enfrentamiento internacional permite conocer nuevas formas de competir y comprobar cómo responde su preparación ante adversarios que no enfrenta habitualmente. Esas experiencias adquieren mayor valor cuando pueden trasladarse inmediatamente a un campamento de entrenamiento.
Ahora, junto a deportistas de diferentes países, Guzmán continúa desarrollando su proceso con la mirada puesta en Dakar. La posibilidad de acumular sesiones internacionales antes del evento olímpico juvenil contribuye a construir una preparación progresiva y no concentrada únicamente en las semanas previas a la competencia.
El desafío será aprovechar cada una de estas etapas para llegar a Senegal con mayor experiencia, confianza y capacidad para responder ante los diferentes escenarios que pueda presentar un combate.
Corea será otra escala antes de llegar a Senegal
La preparación internacional de los dos representantes hondureños no finalizará con el Campamento Panamericano en Perú. Dentro de su planificación se contempla posteriormente un campamento en Corea, que representará otra importante etapa antes de afrontar los Juegos Olímpicos de la Juventud.
Para dos taekwondoístas en proceso de formación, entrenar en diferentes entornos permite ampliar significativamente su experiencia. Cada campamento incorpora nuevos rivales, metodologías y situaciones que obligan a los atletas a adaptarse y continuar evolucionando.
Corea representará una nueva oportunidad para elevar la intensidad de la preparación antes del objetivo principal. La intención es que la suma de estas experiencias permita a Cedric y Ashley llegar a Dakar después de haber acumulado un recorrido internacional que fortalezca su formación deportiva.
Perú constituye actualmente una parte importante de ese camino. El siguiente desafío será trasladar lo aprendido hacia las próximas etapas y continuar construyendo progresivamente la versión competitiva con la que ambos buscarán representar a Honduras en Senegal.
Dakar 2026, el objetivo que guía cada entrenamiento
Cada combate disputado, cada sesión realizada en VIDENA y cada experiencia compartida con atletas extranjeros tiene ahora un destino común: Dakar 2026.
Cedric Guzmán y Ashley Castellanos tendrán la responsabilidad de llevar los colores de Honduras a uno de los principales escenarios deportivos juveniles del mundo. Antes de hacerlo, su preparación continúa desarrollándose mediante experiencias que buscan acercarlos progresivamente a las exigencias que encontrarán en los Juegos Olímpicos de la Juventud.
El Comité Olímpico Hondureño acompaña este proceso y reconoce el esfuerzo que realizan ambos jóvenes durante su preparación internacional. La oportunidad de competir en unos Juegos Olímpicos de la Juventud representa también una etapa de formación que puede tener impacto en el desarrollo futuro de sus carreras deportivas.
Lima es actualmente una estación dentro de ese recorrido. Posteriormente llegará Corea y finalmente será el turno de Senegal. Para Cedric Guzmán y Ashley Castellanos, el camino hacia Dakar ya está en marcha y cada entrenamiento internacional representa una nueva oportunidad para crecer antes de vestir los cinco estrellas en el escenario olímpico juvenil.














